Finlandia es el país número 1 a nivel mundial en todos los rankings internacionales, así lo atestigua el informe del  Programa para la Evaluación de los Estudiantes, por sus siglas en inglés PISA, diseñada para proporcionar resultados a nivel individual en cuanto a competencias en Comprensión Lectora, Capacidad de Cálculo y Resolución de Problemas en entornos informatizados que compara a los estudiantes de 61 naciones en todo el mundo.
Finlandia quiere excluir matemáticas, historia y literatura para cambiarlo por nuevos  planes de estudio. En caso de aprobarse la nueva metodología los jóvenes y niños tendrán que estudiar “temas”, “situaciones” o “eventos”, es decir, la pretensión es crear temas vinculados con las asignaturas tradicionales y no estáticos. Todo esto con el fin de que el país nórdico siga estando en lo más alto de los rankings internacionales y, además, conseguir que los niños de hoy sean los mejores profesionales del mañana.
Uno de los grandes desafíos de esta modalidad es adaptarlo a todas las edades. Al respecto, Pasi Silander, Jefe del Departamento de Desarrollo Educativo de la ciudad de Helsinki, expone al medio inglés The Independent que lo que se busca es un tipo diferente de educación que prepare a los niños y adolescentes para los desafíos del mañana. “En el pasado, los bancos necesitaban muchos contadores que tuvieran que realizar muchos cálculos. Pero ahora la situación ha cambiado: los más pequeños ya usan computadores muy avanzados capaces de realizar esas operaciones, así que tenemos que cambiar para adaptarnos a la sociedad”.
Con este sistema de enseñanza por “temas”  se quiere acentuar la participación de alumno en clase y con ello hacerlo protagonista del entorno, fomentando sus habilidades comunicativas y la capacidad de afrontar problemas. No obstante, los profesores expresan que estos cambios no están siendo fáciles. Muchos educadores con prácticas en la educación antigua dudan de que este sistema sea eficiente y beneficioso para los alumnos ya que explican que la falta de teoría y el exceso de práctica quizás no sea lo correcto.
Marjo Kyllonen, el responsable de cambiar la educación en la ciudad capital Helsinki, estima que para el 2020 en todo el país se haya implementado este nuevo proceso. “Ahora hay algunos colegios que enseñan como si todavía estuviéramos a principios del siglo XX, es hora de saltar de lleno al siglo XXI”.